Shopping Cart

VirtueMart
Su cesta está vacía.

Registro Tienda






Menú de usuario


Los motivantes externos PDF Imprimir Correo electrónico
Valoración de los usuarios: / 2
PobreEl mejor 
Academia - 3 Para desarrollar su negocio

Los motivantes externos

En los últimos años un gran número de investigaciones realizadas en el campo de la motivación, han demostrado que existen diversas fuentes de motivación que nos puedan inspirar a movernos hacia delante; mientras que otras fuentes pueden estar alejándonos de la realización de nuestras metas y pueden ser contraproducentes para nuestro éxito personal.

 Todas las razones o motivos que suelen ponernos en movimiento, que suelen motivarnos a salir tras nuestras metas pueden ser separadas en dos grupos.

Los motivantes externos

y los motivantes internos. 

 Nuestros sueños y aspiraciones y nuestros valores son fuerzas motivacionales internas. Otro motivante interno es cuando hacemos algo por el simple deseo de querer hacerlo.

 

La motivación externa, por su parte, es el hacer algo por los beneficios externos que esto pueda representar; motivantes como el dinero o como el reconocimiento son motivantes externos.

 

Esos motivantes externos no son de ninguna manera, carentes de importancia; es más, ellos son fuerzas motivacionales muy poderosas. Muchas personas constantemente realizan trabajos de los cuales no disfrutan, simplemente por recibir el pago al final del mes.

 Si estas personas supieran que no van a recibir pago alguno, ellas simplemente rehusarían continuar en dichos trabajos.

 

 No obstante, si su verdadero deseo es el utilizar el máximo de su potencial y alcanzar sus metas más ambiciosas, su misión es entonces descubrir las fuerzas motivacionales internas que les provean entusiasmo y la pasión por lo que hace.

 

Los motivadores externos pueden ofrecer atractivos que inicialmente lo pondrán en movimiento, pero solo las fuerzas motivacionales internas le proveerán con la decisión, el coraje y la persistencia para llevar a cabo sus metas a largo plazo.

 

Hablemos primero que todo de los motivantes externos y de como utilizarlos con efectividad, porqué pese a ponernos en movimiento, esos motivantes externos pueden tener una menor efectividad y su duración es mucho más breve.

 

Uno de los motivantes externos, por ejemplo, suelen ser los oradores motivacionales, el mensaje inspirador de un gran orador. Ello suele motivar a muchas personas; muchos de ustedes seguramente habrán contado con la buena fortuna de encontrar a alguien que les haya inspirado y motivado a perseguir y alcanzar grandes metas y seguramente ustedes sintieron ese furor inicial; no obstante, es probable que ustedes también hayan descubierto que en la medida en que el tiempo pasa y dicho mensaje se hace más y más distante, su efecto tiende a desaparecer, el furor se calma, el nivel de motivación disminuye y los factores negativos de nuestro mundo exterior se hacen sentir y como muchas personas dicen: “...nos encontramos nuevamente frente a frente con nuestra cruda realidad”. 

 

 Pero esto no tiene que ser así; una vez reciba esta descarga inicial de energía y motivación, es su responsabilidad y su objetivo número uno, el encontrar dentro de sí mismo, los motivos que le permitan continuar el camino, aún después que el motivante externo desaparezca. 

Siempre ha existido el mito de que el problema con las conferencias, seminarios y audiocasets motivacionales es que su efecto no perdura; lo cual es cierto, la motivación no perdura, de la misma manera que la energía que derivamos de los alimentos que consumimos tampoco perdura.

Lo único que esto significa al igual que con la comida, es que todos necesitamos motivación constantemente, continuamente debemos recargar nuestras baterías, leyendo buenos libros, escuchando audiocasets, asistiendo a reuniones con personas de éxito, de tal manera que siempre podamos contrarrestar el efecto de las influencias negativas del mundo exterior.

 

A lo largo de mi carrera profesional los mensajes de Emerson, Fránklin, Sid Sidler o Tom Peter me han proveído con ese arranque para empezar el camino; sin embargo, ha sido mi responsabilidad el encontrar en mis metas, mis principios y mis aspiraciones la energía que me permita continuar este proceso.

 

Bien, otro tipo de motivante externo y uno que pese a ser absolutamente necesario, tristemente suele ser percibido por muchas personas como el único motivante efectivo, es el dinero; ya sea a manera de salario, bonificaciones, comisiones y demás remuneraciones económicas. 

Obviamente, todos necesitamos nuestro salario para atender nuestras necesidades básicas; no obstante, desde el punto de vista de factor motivante, este está muy lejos de ser un gran motivante; en otras palabras, pese a que todos lo necesitamos, seguramente no haríamos cualquier cosa por él; el problema con este tipo de gratificación es que crea en las personas una dependencia, al punto en que muchas personas llegan a no ver una justificación en hacer bien un trabajo o dar lo mejor de sí o aprender una nueva habilidad, a menos que el hacerlo así, esté directamente ligado a la consecución de dichos motivantes o premios externos.

 

 

 

Buscar Producto

¿Quién está en línea?

Tenemos 17 invitados conectado