Shopping Cart

VirtueMart
Su cesta está vacía.

Registro Tienda






Menú de usuario


Ser Líder ¿Arte o Ciencia? PDF Imprimir Correo electrónico
Valoración de los usuarios: / 0
PobreEl mejor 
Noticias - Parroquias

  

Noticias publicadas de orientación y encuentro

Comunicación numero veintidós (22) con la página Web, sus clientes consumidores y Empresarios, distribuidores, Vendedores Independientes. Fecha 16 09 2013

Ser Líder ¿Arte o Ciencia?

El éxito total de una empresa o institución depende cada vez más de la unión entre el suceso de la compañía y la inteligencia emocional de sus líderes.

La sugestiva pregunta que da titulo a esta nota, fue contestada, al menos, en cuanto a los líderes visionarios por el predominio del arte y las competencias emocionales, sobre las habilidades técnicas y cognoscitivas. Un ejemplo clásico y reciente lo constituye la historia de Martín Luther King. Jr., con su lucha y movilización de millones de americanos, para cambiar la situación socioeconómica de los ‘Negro people’. Su ya famosa proclama pronunciada en una  concentración multitudinaria, ante el Monumento de Lincoln y su frase “Yo tengo un sueño” (I have a dream), dio un significado impulso a importantes cambios socioeconómicos positivos y también a uno muy negativo, pues por su ideal visionario entrego su vida.

Muchas grandes compañías entre ellas gigantes como AT & T, IBM y General Motors, han emprendido programas para la ‘transformación’ de sus organizaciones, realizando enormes cambios que se deben concretar en plazos muy breves. Se sostiene que estas transformaciones requieren líderes transformadores. Hay muchos estudios que piensan que la teoría del liderazgo ha perdido de vista al líder, por concentrarse en las atribuciones, conductas y situaciones. Sin embargo y como ejemplo demostrado de la vigencia del líder, mencionaremos dos recientes y exitosos líderes que triunfaron en diferentes campos de actividad.

 

La visibilidad de un líder empresarial como Lee La Rocca y una figura militar como el general Norman Schwartzkopf, nos recuerdan que algunos líderes, al parecer, tienen características personales que  los distinguen, pero que las teorías existentes no toman en cuenta. Actualmente para describir que hace a un líder, se recurre solo a las condiciones de personas: muy inteligentes y hábiles, con sólidas y extraordinarias habilidades intelectuales y habilidades técnicas.

Se ha constatado que es importante, que para diferentes situaciones se deba seleccionar a personas con diferentes tipos de liderazgo. La mayoría de las fusiones necesitan un ‘negociador sensitivo’ en la dirección, en tanto que muchos grandes cambios empresariales requieren una bien ‘enérgica autoridad’, Hoy se agrupan las competencias globales necesarias para describir un líder superior, en tres categorías:

1-       Habilidades técnicas puras, como contabilidad y planeamiento de negocios.

2-       Habilidades cognoscitivas, como razonamiento analítico.

3-       Competencias demostrativas de inteligencia emocional, como la habilidad de trabajar con otros y la efectividad en el liderazgo del cambio.

 

 

Entre los hallazgos de Davis Mc Clelland, investigador en comportamiento humano y organizacional, efectuados con motivo de un estudio realizado para una compañía mundial de comidas y bebidas, se descubrió que cuando los gerentes superiores tienen una masa critica de capacidades de inteligencia emocional, sus divisiones tienen rendimientos superiores, logrando ganancias que superan en un 20% a todas las restantes divisiones de la compañía.

En resumen, los números también están comenzando a mostrar una historia persuasiva, acerca de la unión entre el suceso de la compañía y la inteligencia emocional de sus lideres, y tanto mas importante, la investigación esta también demostrado que las personas pueden, si aplican el enfoque adecuado,, desarrollar su inteligencia emocional. Resulta importante enfatizar que construir su propia inteligencia emocional, no puede no sucede sin un sincero deseo y esfuerzo concertado.

Un breve seminario no ayudara; ni puede uno comprar un manual de ‘Como hacerlo’. Es mucho más difícil aprender empatia como la respuesta natural a la gente, que convertirse en experto en análisis psicológicos. Seria ‘tomto’ sostener que una buena, madura y fascinante inteligencia racional y avanzadas habilidades técnicas, no son ingredientes importantes de un fuerte liderazgo. Pero el modelo no estaría completo sin la inteligencia emocional necesaria. La inteligencia emocional más que ‘buena de tener’ es un ingrediente básico que los líderes ‘necesitan tener’.

Es una fortuna, entonces que la inteligencia emocional pueda ser aprendida. El proceso no es fácil. Toma tiempo y, mas que todo, compromiso. Pero los beneficios que se consiguen de tener una bien desarrollada inteligencia emocional, hacen valer el esfuerzo, tanto para el individuo como para la organización.

‘Nada grande puede ser logrado sin entusiasmo’,

-dijo Ralph Waldo Emerson.

 

 

 

Buscar Producto

¿Quién está en línea?

Tenemos 83 invitados conectado